empresa donde laboro, altamente reconocida por su capacidad
esclavizante, me ha concedido las vacaciones de una semana, y hoy
viernes a la una de la tarde, ¡¡Sigue sin cancelarlas!! (Ha pasado ya
dos veces). Así que no se que haré la próxima semana. Es posible que ni
me acerque a una computadora, o que por fin tenga tiempo de ir pensando
en el nuevo blog para el nuevo proyecto.
A los pocos lectores ocasionales de este espacio, nos vemos en algunos
días…
